EL PROFESIONAL DEL MICRÓFONO

Escrito por wolfganggonzalezb 12-06-2007 en General. Comentarios (6)

Por

Wolfgang González Beluche

Comunicador Radiofónico, Periodista y

Catedrático Universitario

wolfnost@gmail.com

 

* Publicado en la sección "yo opino" del portal informativo noti-news.com

y en la página de opinión del diario La Estrella de Panamá,

el día lunes 11 de junio de 2007.

 

A pesar de su unisensorialidad, la radio ha demostrado ser un medio de comunicación completo, nos permite conocer todo aquello que acontezca dentro y fuera de nuestras fronteras, lo cual a pesar de los que siempre se oponen a todo, se mantiene incólume ante los retos, pues llevado como se debe, nos permite "observar por el oído".

 

Profundizando un poco más sobre esta idea, la radio de por sí no opera sola, en ella se encierra toda una estructura conformada además de los adelantos tecnológicos, de un equipo humano que se esfuerza para que cumpla con los tres preceptos básicos de la comunicación social: informar, educar y entretener. Uno de los miembros de esta gran familia es el locutor o locutora profesional que, a pesar de la mundialización, se proyecta diariamente para orientar a través de ese valioso instrumento de transducción de la voz que es el micrófono, a los entes perceptores que los escuchan.

 

                                              http://wolfganggonzalezb.blogspot.es/img/radio.gif               

Este personaje de la historia radiofónica, tiene que ser una persona culta y educada, con firmes principios éticos y morales, características que no la destacan por ser aburrida, anticuada u obsoleta, pues este profesional tiene que demostrar un dinamismo responsable, que sumado a la vergüenza debe ser su mejor carta de presentación.

 

Por lo anterior, digno es resaltar que todo esfuerzo conlleva un reconocimiento y esto lo pudimos palpar con la publicación de la Gaceta Oficial Nº21,085, del martes 5 de julio de 1988, que promulga el Decreto Nº 47 de 27 de junio de 1988, donde se crea el Día del Locutor para todo el país.

 

En lo concerniente a su parte resolutiva, la norma en mención resuelve dedicar el segundo domingo del mes de junio a todo aquel que cumple con lo que nosotros permitimos denominar: un facilitador radiofónico, un locutor, cuya responsabilidad va más allá de la señal emitida por la antena difusora. Por esto y por todo lo demás tenemos que saludar a las damas y caballeros (extranjeros algunos) que ayer, hoy y mañana dedicaron, dedican y dedicarán lo mejor de sí para exaltar esta honrosa, delicada y a la vez difícil profesión, como verdaderos valores de nuestra sociedad.

 

Además, justo es recordar a los zapadores de la locución nacional (algunos ya desaparecidos físicamente), que mucho antes y después de la "Radio Tembleque", coadyuvaron tomando como norte la constancia, la disciplina y la responsabilidad, gracias.

 

http://wolfganggonzalezb.blogspot.es/img/TEMBLEQUE.jpg

 

A las nuevas generaciones solo nos resta desearles éxitos, pero para llegar a este anhelado sitial deben cumplir representativas etapas en su recorrido, fundamentándose en el estudio, ya que abrir un micrófono no solo conlleva dirigirse al encendido y decir la hora o los buenos días; de improvisaciones no podemos vivir, y menos de esto.

 

Comprobado está que existen posturas ridículas, mediocres y hasta enfermizas, que al juntarlas representan "una extraordinaria oda a la idiotez". De la única forma que podemos detener esta amorfa ola de inadaptados, los cuales se vanaglorian de sus "brillantes disertaciones" diarias a través del micrófono, es abonar para posteriormente cosechar ese talento que se forja en las aulas universitarias con esmero y sacrificio, exigiendo calidad..., calidad que se fundamenta en la capacidad incesante por la búsqueda de conocimientos, los cuales jamás se agotan y créanme, es insuplantable.

 

Digamos manos a la obra y demostremos que el locutor va más allá de "hablar por el micrófono", que como cultor y hasta científico social ejerza una función que cumpla con todos los elementos que permiten un estupendo dominio de aquel singular instrumento carente de fuerza interna y que Jimmy García en su libro "La radio por dentro y por fuera" denominara muy románticamente "la dama de la radio" o sea el micrófono, dándole el existir y altura que merecemos todos.

 

Felicidades y éxitos en el día del locutor.